Mancomunidades Recaudadoras: El motor para rescatar la autonomía y los servicios en nuestras municipalidades
Mancomunidades Recaudadoras: El motor para rescatar la autonomía y los servicios en nuestras municipalidades
Por: Límberg Chero
En el Perú, la descentralización fiscal enfrenta una paradoja crítica: mientras los gobiernos subnacionales son responsables de ejecutar gran parte de la inversión pública, la recaudación permanece asfixiada por el centralismo y la ineficiencia local. Actualmente, apenas el 2.7% de los ingresos tributarios totales del país son recaudados por municipalidades y regiones, lo que las convierte en simples "cajeras" de las transferencias de Lima. Ante este escenario, las Mancomunidades Recaudadoras surgen no solo como una salida técnica, sino como una necesidad política para devolverle el poder al territorio.
El diagnóstico: "Pereza recaudatoria" y falta de escala
La realidad de nuestras municipalidades, especialmente de las más pequeñas (categorías E, F y G), es alarmante: el 72% carece de oficinas de presupuesto con personal especializado. Esta carencia técnica alimenta la llamada "pereza recaudatoria", donde muchas autoridades, a pesar de los programs dd incentivos, prefieren evitar el cobro de arbitrios o el impuesto predial para no asumir el costo político ante sus votantes, profundizando la dependencia de recursos como el canon o el FONCOMUN.
Además, la fragmentación territorial del Perú, con más de 1,870 municipalidades, imposibilita que los distritos más pequeños sostengan sistemas administrativos modernos de forma aislada. Es aquí donde la cooperación horizontal a través de mancomunidades ofrece una respuesta estratégica.
La solución: Centralización horizontal para la eficiencia
La propuesta de las mancomunidades recaudadoras consiste en unir esfuerzos entre varios municipios para centralizar la gestión de sus ingresos propios. Este modelo permite tres avances fundamentales:
- Economías de Escala: Al compartir costos operativos y sistemas informáticos, distritos que individualmente recaudan sumas insignificantes pueden acceder a tecnología de punta y personal altamente especializado en administración tributaria.
- Despolitización del cobro: Al ser una entidad técnica mancomunada la encargada de la cobranza, se reduce la presión directa sobre el alcalde, transformando el tributo en una base técnica objetiva e indiscutible.
- Modernización del Catastro: La mancomunidad facilita la actualización del catastro, herramienta básica para identificar predios, con el apoyo de entes nacionales como el MEF y la SUNAT (ojalá!).
Ciudadanía Fiscal: Cuando el vecino vigila su inversión
Uno de los efectos más potentes de mejorar la recaudación local es el fortalecimiento del control social. Las fuentes son claras: "cuando te tocan el bolsillo, te interesas en participar". Al pagar impuestos locales, el ciudadano adquiere un incentivo natural para vigilar la calidad del gasto y exigir que sus aportes se traduzcan en servicios tangibles de agua, seguridad o limpieza. Sin esta ciudadanía fiscal, los recursos se perciben como "plata de Lima", debilitando la rendición de cuentas.
Hacia una descentralización 2.0
Para que estas mancomunidades funcionen, no se requieren necesariamente nuevas leyes, sino voluntad política y mejores mecanismos de coordinación. El país debe transitar de un modelo de "cumplo y miento" —donde las normas existen pero no se aplican— a una gestión basada en evidencias y resultados territoriales.
Las Mancomunidades Recaudadoras son el primer paso para que los municipios dejen de ser dependientes de transferencias centralizadas y se conviertan en verdaderos gobiernos con autonomía, responsabilidad y capacidad de transformar la vida de sus ciudadanos. Es momento de que los territorios empiecen a tomar las riendas de su propio financiamiento.

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